Mi experiencia de escaladora entrenando de manera sistemática

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Soy Paula (23 años). El objetivo de este artículo es contarles  sobre mi experiencia entrenando de verdad (tan solo fueron 6 semanas) y aprovechar de compartir consejos y enseñanzas que aprendí en este poco tiempo. Antes solo escalaba y me sentía algo estancada.

Primero, como todas las cosas, creo que es muy difícil avanzar o mejorar si no tenemos un propósito. Lo importante es conocernos, saber qué cosas sabemos hacer mejor, y que cosas nos cuestan más al momento de escalar. En mi caso el objetivo del entrenamiento fue aprender a mejorar mi eficiencia y resistencia en la escalada, para poder avanzar en mi nivel, con la idea de aprovechar al máximo el potencial de la mente y el cuerpo. Además de me venía un viaje de 6 meses que quería sacarle partido.

En mi opinión, y juntando lo que aprendí, hay 4 cosas principales a las que nunca debiéramos fallar y que trabajándolas correcta y constantemente es como podremos notar buenos resultados en nuestra escalada.  Estas son: la mente, eficiencia, descanso, técnica. Pero la verdad cuando comencé a entrenar, mi entrenador (Gonzo) me mostro de manera brutal todo en lo que fallaba, incluso en cosas que jamás imagine que estaba mal, y lejos esto potencio mi escalada como jamás pensé que sería.

Mente: Para mí este es el punto principal, ya que ahí está la escalada. Con ella nos proponemos una meta, y si pensamos positivo lo logramos. Porque como digo siempre “el que quiere, puede”. Y eso para todas las cosas, buenas o malas, la mente siempre es lo primero. Es muy importante trabajar la concentración, ya que nos ayuda en la eficiencia, la buena respiración y la técnica. Por otro lado, obligarnos a usar nuestra memoria. Gonzo la verdad en esto es muy persistente (MUY). En muchos entrenamientos quedaba como si hubiese hecho una prueba escrita, pero la verdad me sirvió mucho y cada vez le agarre más por qué él era tan rígido en este punto.  Antes de empezar a escalar cualquier ruta, había que leerla decena de veces e incluso no te dejaba escalar si no te sabias de memoria la secuencia, con las partes difíciles, los descansos y todo lo que tenías que hacer al ir escalándola(como si la hubiera escalada muchas veces antes). Debemos conocer los obstáculos que se nos interponen en el camino y así sabremos cómo dominarlos. Desde que tengo esto en mi cabeza mi escalada ha sido mucho más efectiva porque así es como aprendí a conservar la energía, tenemos que estudiar el proyecto hasta estar seguros de poder hacerlo a ojos cerrados.
Eficiencia: La definición de esta palabra es “capacidad para lograr un fin empleando los mejores medios posibles”, y con esto me quiero referir a que tenemos que enfocarnos en gastar la mínima fuerza necesaria en cada movimiento y agarre, y así es como lograremos la fluidez y sincronización en nuestros movimientos. No debemos perder tiempo, porque mientras más tiempo estemos escalando, más energía pierde el cuerpo. Escalar rápido, pero con ritmo, dejando siempre el tiempo para descansar, pero no perderlo entre agarres buenos. Mi escalada se hiso mucho más eficiente, y solo con esto mejore, sin necesariamente mejorar mi resistencia ni fuerza.
Descanso: Para mí hay dos descansos esenciales: durante la escalada y entre los días de entrenamiento. Llevo un poco más de dos años escalando y siempre pensé que mientras más días a la semana escalara, más me iba a superar y mejor sería mi rendimiento. Pero aprendí que no es así, que con 3 días a la semana que uno escale fuerte es más que suficiente, ya que el cuerpo necesita reponerse. Incluso Gonzo me prohibió escalar entre sesiones de escalada, con amenaza de expulsión de romper esta regla. Los músculos necesitan regenerarse para volver a obtener la energía necesaria y así puedan funcionar con su máximo rendimiento. Además, y no menor, así es como evitamos gran parte de las lesiones. Y subí dos pluses en 6 semanas sin ni una lesión encima.

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Técnica: Más que tener conocimiento es desarrollar nuestras habilidades y sentirnos lo más cómodos posibles en nuestra escalada; otra forma de decirlo, es aprovechar la movilidad del cuerpo y conocer cuáles son nuestras debilidades, por ejemplo, en mi caso me acomodan más las regletas que los romos, y por eso los romos los tengo que trabajar mejor, usar el cuerpo; mover las caderas, subir o bajar el cuerpo y evitar estar mucho tiempo ahí. Así mismo, las posturas que hacen que nos desequilibremos hay que eliminarlas; la mayoría de las veces es cuando tenemos las piernas muy juntas, cuando tenemos nuestro cuerpo muy separado del muro, cuando no usamos bien los agarres de nuestros pies. Me enseño mil maneras de entender esto y es notorio al llevarlo a la práctica, no es solo teoría, te ayuda.

Para cerrar, quedé muy contenta entrenando, me hizo darme cuenta de que pequeños cambios hacen la diferencia, y creo que si hacemos hábito estos cuatro puntos de los que hablé, podremos lograr una escalada mucho más efectiva y así es como nos empezaremos a superar y ver resultados positivos.  A las seis semanas fui a escalar a Valle de los Cóndores. Solo dos meses antes había andado muy mal, pero en este nuevo viaje y post entrenamiento, hacia mi primer 6b+ y 6c a vista y casi no los sentí. No sabía si estar contenta o no, pues la verdad todo lo que había aprendido me genero estar muy cómoda escalando, casi como si en es grados la cosas ahora fuesen fáciles…aunque sé que no lo son.

ojo… nunca olvidar que tenemos que disfrutar!!

 

 

 

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