Lesiones en escalada y enfrentamiento psicológico

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_dsc2024Un problema siempre presente en el ámbito de la escalada, ya sea a nivel de iniciación, recreación o profesional, son las lesiones; inevitable riesgo de cualquier modalidad deportiva.

La lesión deportiva implica una fuente de tensión, dolor y sufrimiento para el deportista, no solo a nivel físico, si no que también a nivel psicológico, ya que implica que el deportista deba pasar por un periodo fuera del entrenamiento, bajar el rendimiento, e incluso el miedo a tener que dejar el deporte.
Se ha escrito bastante sobre cómo prevenir una lesión, se habla sobre los entrenamientos, los cuidados, los estiramientos, etc., aspectos no poco importantes, sin embargo en escasas ocasiones se ha hablado de la importancia de los factores psicológicos
en la prevención, siendo que distintos estudios han comprobado que un porcentaje elevado de las lesiones se produce por aspectos psicológicos del deportista (llegando algunos autores ha hablar sobre el 50% de los casos).

La escalada no es un deporte que escape a esta cuestión, es más, el tema de las lesiones en este deporte es bastante recurrente, particularmente en los escaladores más avanzados donde las exigencias del rendimiento deportivo son, por lo general, contrarias a los principios de salud física y psicológica del individuo. El panorama se complica más debido al carácter de “deporte de riesgo “ que posee la escalada, los estudios afirman que estadísticamente la probabilidad de sufrir una lesión en este tipo de disciplina es mucho mayor que en cualquier otro deporte, ya que la particularidad de éstos es arriesgarse y llegar al máximo, en un entorno comprometido y peligroso.

Si bien, en los escaladores principiantes las lesiones se suelen asociar a problemas en la técnica, el tipo de entrenamiento, falta de dominio corporal, etc., en los más experimentados se suelen asociar a aspectos más psicológicos, como exceso de confianza o exigencia demasiado elevada en la ejecución de la actividad, sin suficientes periodos de preparación o recuperación física.

De esta manera, la visión dicotómica de cuerpo y mente no sería muy funcional a la hora de intentar comprender y prevenir las lesiones en el deporte, ya que los aspectos psicológicos y fisiológicos se encuentran en una profunda conexión, es decir todo cambio fisiológico, consiente o inconscientemente, se acompaña de un cambio en los estados mentales-emocionales y a su vez todo cambio en el estado mental-emocional, consiente o inconscientemente, implica un cambio en los estados fisiológicos.

Se ha descrito que la presencia de ciertas características de la personalidad hacen más o menos propenso a un deportista a generar una lesión, estos rasgos de personalidad serían; el auto concepto (la visón que tiene el deportista sobre sí mismo), la introversión–extroversión (tendencia a centrarse en los propios pensamientos y sentimientos, o a centrarse en los aspectos del entorno), resolución de problemas (estrategias de afrontamiento frente a distintas situaciones) y tenacidad (perseverancia a la hora de cumplir objetivos).

De manera que, personas con un bajo auto concepto, tendientes a la introversión, con estrategias desadaptativas o rígidas de resolución de problemas (por ejemplo el escalador que siente un dolor agudo en una muñeca, pero prefiere evitar mencionarlo ya que se encuentra escalando con un grupo y no quiere que los demás lo vean como débil, estaría presentando una estrategia de afrontamiento desadaptativa), y una rigidez en cuanto al cumplimento de metas, se encontrarían en el foco de propensión a la lesión.

A su vez, estudios demuestran que los altos niveles de estrés en deportistas aumentan considerablemente la probabilidad de sufrir una lesión. Eventos vitales estresantes, tensiones diarias, historias de lesiones previas, las características de la personalidad y sus habilidades psicológicas contribuyen a la presencia de estrés, el cual provoca tensiones musculares, fomentando que el deportista se distraiga, se le estreche su campo visual, se le tense la musculatura y, por ende, favoreciendo la aparición de una lesión.

El estrés seria el predictor psicológico de más relevancia a la hora de vislumbrar una lesión.

Por otra parte es necesario que un deportista que se lesiona de manera reiterativa evalúe (idealmente con la ayuda de un profesional), si por medio de las lesiones no está evadiendo (inconscientemente) ciertas situaciones que le causan miedo; por ejemplo el escalador que siempre se lesiona antes de una competencia o antes de ir a ese lugar de escalada que tanto ha planificado, podría ser que la lesión sea una respuesta inconsciente ante situaciones estresantes, ya que el organismo reacciona ante una situación o circunstancia que considera adversa.

Aspectos a trabajar para prevenir una lesión:

El aspecto de mayor importancia es la reducción del estrés, para lograrlo se pueden utilizar técnicas de relajación con el fin de bajar los niveles de tensión muscular. También es necesario modificar nuestro dialogo interno, cambiar los “no puedo”, “me voy a caer”, etc., por frases mas amables y positivas hacia nosotros mismos, debemos de tratarnos con amabilidad y positivismo, desarrollando la confianza en nuestras habilidades y capacidades.

A su vez, es de gran ayuda realizar técnicas de meditación que nos permitan tener un mejor manejo de nuestra atención y de nuestra percepción corporal, es decir desarrollar la habilidad de la concentración en la tarea que estamos realizando y la capacidad de sentir lo que nos esta pidiendo nuestro cuerpo. Debemos de mejorar nuestra capacidad de mantener la calma mental a pesar de la situación estresante a la cual nos enfrentemos.

Particularmente para el escalador es importante la visualización de la ruta, este es un aspecto muy favorable para la reducción del estrés que se puede producir en la vía, ya que, al visualizar podemos prever las dificultades a las que nos enfrentaremos y a su vez manejar el estrés que se puede producir por una mala lectura de la ruta.

Además, el temor agudo a lesionarse, puede generar exactamente el efecto contrario, ya que ese temor nos puede conducir a una constante tensión y miedo, disminuyendo nuestro nivel deportivo, generando niveles mayores de estrés y ansiedad, y haciéndonos por consiguiente mas propensos a tener una lesión. Por lo que si bien debemos de ser precavidos, no debemos dejar que el temor a la lesión nos domine y afecte.

Por ultimo, si nos ha ocurrido un evento estresante en la vida (perdida de un ser querido, cambio de trabajo, problemas familiares , etc.) debiésemos de reevaluar la estructura de nuestro entrenamiento ya que en esos momentos nos encontramos más propensos a sufrir una lesión.
Paula Guzmán L.
Psicóloga Clínica
Magíster Internacional de Psicología aplicada a la actividad física y el deporte.

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Material de apoyo:

· Weinberg, R. (2007). Fundamentos de la psicología del deporte y del ejercicio físico, Ed. Panamericana, España.
· Zubia, M. (S/F). Afrontamiento psicológico de las lesiones.
· Ortín, F., Garcés, E. & Olmedilla, A. (2010). Influencia de los factores psicológicos en las lesiones deportivas. Papeles del psicólogo, 31 (3), 281-288.
· Palmeira, A. (1998). Antecedentes psicológicos de la lesión deportiva. Revista de psicología del deporte, 8(1), 117-132.
· Berengüí-Gil, R., Garcés, E. & Hidalgo-Montesinos, M. (2013). Caracteristicas psicológicas asociadas a la incidencia de lesiones en deportistas de modalidades individuales. Anales de psicología, 29(3), 674-684.

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